La forma de partida más aconsejable es conocer y
tener en cuenta los requisitos recogidos en las distintas Directivas de
aplicación al producto antes de su fabricación, para poder así integrar las medidas
necesarias para su cumplimiento desde la fase de diseño del prototipo, lo que disminuirá
los costes y el tiempo para obtener un producto conforme.
Ha de tenerse presente que la conformidad del producto está limitada a
los usos e instalaciones indicados por el fabricante y a la
utilización previsible, pero no a los usos caprichosos.
|
|
|
|
|
|